miércoles, 22 de diciembre de 2010

Arqueología Musical

En mi trabajo ha venido una tipa de manera temporal que tiene un nombre bastante raro: es un nombre ruso al que le han cambiado una letra para adaptarlo a la pronunciación española y que no quedase con un sonido tan arisco. Sus padres le pusieron ese nombre por la canción de un francés que empezó hace ya varias décadas, en aquella época de ideales puros y droga de la misma calidad. Me contó que tuvieron que hacer no sé qué trámite a través de la embajada de Cuba al ser el país que tenía relación con la URSS y blablablá para que fuera validado por el juez.

La cuestión es que me dijo que tenía la canción en un casette perdido que ya se rompió y luego desapareció, que había estado buscando la canción por Internet e imposible, rien de rien. La he encontrado y descargado en menos de diez minutos en total y ahora la estoy escuchando. (Aplausos)

Si me he tomado la molestia es por tres razones:

1. La pobre mujer tiene un nombre rarito y me solidarizo.
2. El cantante me gusta mucho y fue mi principal banda sonora cuando andaba por París. De hecho debería de ser de escucha obligatoria y al que no le guste: Guillotina (muy propio).
3. Me he visto más de una vez en la misma situación, la de tener algo en cinta muy raro y sudar sangre para encontrar la canción en Internet, a veces me he tenido que rendir.

Me encanta hacer arqueología musical ya sea por Internet o en tiendas especializadas. Mi experiencia me dice, siendo un amateur, que las tiendas musicales en Madrid suelen dejar bastante que desear.

Mañana le daré la cancioncita a su dueña y la oficina será un lugar más agradable.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Anuncios Odiosos

Llegan las navidades o más bien llegaron. No me he enterado de ello hasta ahora más que por las mareas humanas que recorren el centro de la ciudad. Hace unos minutos he sido plenamente consciente cuando, de casualidad, he visto un maldito anuncio en al tele. Era de colonia o perfume como más te guste llamarlo, de Le Male de Jean Paul Gaultier. Puto anuncio en el que de fondo ponen el Casta Diva y que por desgracia no es el primero que comete semejante agravio. Cuánto odio acumulado, cuánto lado oscuro y cuántos rayos de Estrella de la Muerte iba a disparar sobre la casa del diseñador, de los creativos publicistas y responsables de marketing que lo aprobaron. En este mundo no se tiene ni un poquito de respeto por las obras maestras y geniales del arte y se usan para todo, se desgastan, se tiran al suelo y se pisotean hasta incluso utilizarse en campañas de partidos políticos: vomitivo. Debería de estar prohibido la utilización de un elemento artístico tan puro como ése con fines puramente comerciales e interesados, pero no.

No tengo ningunas ganas de trabajar estas próximas semanas y más teniendo en cuenta que ya no se pueden retrasar más las panzadas de estudio plomizo para la próxima convocatoria. A lo que hay que añadir el frío, que por muy bien que me vea con mi abrigo negro y mis guantes, no soporto. Siempre seré hombre de noches de verano.

Noches de verano con la Callas en las orejas.