lunes, 25 de julio de 2011

Salmorejo

En Córdoba bostezan los leones, los guiris enloquecen comiendo porras, los taxis no existen, la casa de mi madre es Bonita, todo está lleno de judíos, hay peleas a cabezazos, los bares cierran, las tortillas mutan, hay una sociedad secreta de médicos y todos viven juntos (se pasan el día matándose unos a otros), las pilas están en su sitio, hay un genio que pega frases en los muros y otro genio que le hace anotaciones al margen, los cafés son cafés, los periódicos publican que la capital de Neptuno es Panamá, el calor sí existe, los patos vuelan y despiertan, los recepcionistas son encantadores, los indios llevan sombreros de Tío Pepe, los niños se hacen mayores y se mean cuando comen helados, cada día hay que vestir de un color y durmió (poco) la última esperanza para los transbordadores espaciales.

Quiero un patio del Tercer Mundo y un barman especialista en salmorejos, todo y todos los demás os podéis ir al carajo.