En Córdoba bostezan los leones, los guiris enloquecen comiendo porras, los taxis no existen, la casa de mi madre es Bonita, todo está lleno de judíos, hay peleas a cabezazos, los bares cierran, las tortillas mutan, hay una sociedad secreta de médicos y todos viven juntos (se pasan el día matándose unos a otros), las pilas están en su sitio, hay un genio que pega frases en los muros y otro genio que le hace anotaciones al margen, los cafés son cafés, los periódicos publican que la capital de Neptuno es Panamá, el calor sí existe, los patos vuelan y despiertan, los recepcionistas son encantadores, los indios llevan sombreros de Tío Pepe, los niños se hacen mayores y se mean cuando comen helados, cada día hay que vestir de un color y durmió (poco) la última esperanza para los transbordadores espaciales.
Quiero un patio del Tercer Mundo y un barman especialista en salmorejos, todo y todos los demás os podéis ir al carajo.
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